EL PP DE ESPALDAS AL CIUDADANO

Es lamentable para un país y para una región, que el primer partido de la oposición esté utilizando como estrategia, no sólo la confrontación política, sino además el NO por sistema. Y ésa es una práctica que no nos viene nada bien, menos en una situación de crisis. Porque cuando se dice NO a todo y se razona con propuestas serias y coherentes, entonces estaría justificada dicha actitud, pero cuando el NO tampoco va acompañado de iniciativas, entonces ya se salen del escenario de la crítica constructiva y entran en una actitud obsesiva de desgastar al gobierno como sea y a costa de lo que sea.

 Y es que desde el PP andaluz, siguiendo la estrategia nacional, se han criticado los Presupuestos Generales del Estado para 2010 en Andalucía que, aún siendo austeros (descienden un 5,8% respecto al 2009) y solidarios, suponen un 61% de incremento (1.600 millones de € más) de lo que destinó para Andalucía el último gobierno del PP en el presupuesto de 2004. Por lo tanto el presidente del PP en Andalucía, Javier Arenas, premeditadamente olvida que, mientras en su etapa como ministro se le adjudicaban a Andalucía 193 euros por habitante, hoy la inversión es de 503 euros.

 Como no podía ser de otra manera, el PP también ha criticado los Presupuestos de la Junta de Andalucía para 2010. Hablan de “endeudamiento y de política tributaria”, pero obvian cuáles son realmente las comunidades autónomas más endeudadas, caso de Madrid. No obstante, tampoco llegan a concretar de dónde sacaría el PP los recursos para mantener la inversión, la protección social y el acceso en igualdad a los servicios del Estado de Bienestar, que sí garantizan las cuentas avaladas por el presidente Griñán.

 O el uso absurdo y demagógico que están haciendo con el pago de la “deuda histórica”. Precisamente esa misma deuda que, el día 28 de julio de 1997, el Ministro de Administraciones Públicas, Mariano Rajoy, confirmó como saldada con Andalucía, ratificando que  “a partir de entonces el Gobierno iba a dejar de tener cualquier tipo de deuda histórica con las comunidades autónomas y que ese hecho no se volvería a repetir”. Por lo tanto, no creo que sean Javier Arenas ni el PP los más indicados para hablar de estas cuestiones y de cuál sea la fórmula para saldarla, pues ellos la finiquitaron hace mucho tiempo.

 Pero, además, Javier Arenas no tiene ningún pudor en utilizar Andalucía como “laboratorio de pruebas del PP nacional”, pues también ha criticado el hecho de que el PSOE no haya apoyado la propuesta del PP para los autónomos  andaluces. Y es que realmente Arenas ha llevado al Parlamento andaluz una propuesta de Ley que, además de estar fraguada desde la premura y en base a un análisis erróneo de la realidad del autónomo, también solapa disposiciones constitucionales y legales, puesto que la Junta de Andalucía no puede regular ni bonificaciones a la cotización de la Seguridad Social ni temas de política fiscal.

 Es más, si el PP tuviese un mínimo de sensatez, esta propuesta de Ley debiera haberla presentando en comunidades autónomas como Murcia, Madrid, La Rioja o Valencia, gobernadas por el PP, dónde se pierde mayor porcentaje de autónomos que en Andalucía.

 Otra de las “pruebas” que el PP ha realizado en Andalucía ha sido sobre la lucha contra la corrupción, que a decir verdad hace gala no sólo de extemporánea, sino además de extraterritorial, pues un buen sitio para su presentación hubiese sido Madrid o Valencia. En este sentido, todos somos conscientes que no es lo mismo que un político se vea envuelto en una sanción por fallos administrativos a que  lo cojan con las “manos en la masa” enriqueciéndose ilícitamente,  existe una gran diferencia.

 Sin embargo la crítica más exagerada y fuera de contexto que ha realizado recientemente el PP, ha sido contra el VII Acuerdo de Concertación Social en Andalucía, tildándolo de “papel mojado”, arremetiendo por tanto contra UGT, CC.OO, la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) y la Junta de Andalucía, firmantes del mismo. Pero la respuesta se la han dado los propios agentes sociales y económicos reclamándole al primer partido de la oposición que, de una vez por todas, arrime el hombro en la lucha contra la crisis.

 Y es que el PP dedica más tiempo a distraerse con sus propios fuegos artificiales que a ser imaginativo y propositivo ante una coyuntura económica como la actual.

 Esta actitud, pone de manifiesto que nunca, y menos en los grandes temas, podrá haber acuerdos con el PP andaluz. Basta observar cómo ya han anunciado que, con respecto a las dos leyes locales (innovadoras en España), no habrá ningún tipo de consenso. Ni como tampoco apoyarán la Ley de  Economía Sostenible, pero esto no es de extrañar pues la única apuesta del PP cuando gobernó fue la sostenibilidad del ladrillo. Al menos así lo puso de manifiesto Cristóbal Montoro (10-10-2002), que, siendo ministro de Hacienda, invitaba a las familias españolas a que se endeudaran comprando pisos: manifestó «la compra de un piso programa a largo plazo un incremento del nivel de ahorro, y eso es muy bueno».

 Pero claro el PP no previó que esa incitación podía llevar ahora, a muchas familias, a una situación difícil por un excesivo endeudamiento. En fin una irresponsabilidad más de aquellos que hablan de falta de previsión.

Una respuesta

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Es lamentable para un país y para una región, que el primer partido de la oposición esté utilizando como estrategia, no sólo la confrontación política, sino además el NO por sistema. Y ésa es una práctica que no nos viene nad…..

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