EL PP NOS TOMA POR TONTOS A TODOS…

En el partido popular, a falta de propuestas para luchar contra la crisis, han decidido convertirse en maestros de la instrumentalización política de las desgracias. Es tal su pericia que no pierden una oportunidad para deformar cualquier mensaje y utilizarlo como arma arrojadiza.

Como los “populares” no pueden negar la evidencia de que se ha redoblado la protección de las personas desempleadas, ahora adulteran una frase del presidente del gobierno para montar uno de sus habituales circos en el Senado. El espectáculo lo ha protagonizado Pío García-Escudero que ha preguntado a Zapatero si toma por tontos a los parados cuando éste afirmó que “los parados en formación están trabajando para el país”.

Que la educación y la formación la pagamos todos los ciudadanos creo que es una evidencia innegable incluso para el PP, por tanto no es ninguna tontería decir que quienes estudian o se forman para el empleo se están esforzando, o están trabajando, para prestar un futuro servicio a su país. El país ofrece la posibilidad de formarse y quién se forma debe esforzarse, debe trabajar, para adquirir conocimientos y luego devolverlos a quién le ha ofrecido esa oportunidad. Por ello no creo que la afirmación de Zapatero suponga llamar tontos a los parados, sino que más bien ha puesto en valor la importancia de la formación.

Sin embargo si voy a reflexionar sobre lo que es tomar por tontos a la gente. Recientemente, durante una reunión del comité ejecutivo regional del partido popular celebrada en Jaén, Javier Arenas presentó diez nuevas medidas, según él, para luchar contra la crisis en Andalucía. Se trata del enésimo “traje nuevo del emperador” que confecciona.

Arenas vuelve a mencionar entre otras cuestiones, un Plan de empleo juvenil que no concreta, mejoras en la educación que tampoco especifica y así sucesivamente un cúmulo de inconcreciones o repeticiones de proyectos en los que ya trabaja la Junta de Andalucía.

Por tanto Arenas, sólo se dedica a confeccionar permanentemente trajes que no existen y que quedan sólo en un discurso oportunista, vacío y carente de contenido, tan falso como el traje del cuento infantil de Hans Christian Andersen que he enunciado anteriormente.

 La diferencia es que mientras Arenas dice tener, una y otra vez, algo que nadie ve, el presidente Griñán confecciona y adopta medidas palpables, acordes a la situación real, a los verdaderos problemas y con un patrón cuyo objetivo es frenar la destrucción de empleo, fomentar la actividad empresarial y afianzar los pilares básicos de bienestar social de los andaluces y las andaluzas.

Y es que el PP se ha transformado en el telar donde los dos pícaros tejedores, Rajoy y Arenas confeccionan el traje invisible creyendo que la gente es tonta y que no se va a dar cuenta de la farsa. Pero los ciudadanos, igual que el niño del cuento, saben que la prenda no existe, que están engañando al pueblo y que pagarán cara su mentira.

Prórroga de la protección por desempleo: las personas primero

Recientemente el Gobierno de España ha adoptado la decisión de prorrogar el programa de protección por desempleo, de los 426 €, para las personas que hayan agotado todas las prestaciones a las que tenían derecho. Pero claro de esto al PP no le interesa hablar…

Una medida que va a permitir ampliar esta cobertura de derechos para más de 150.000 andaluces y andaluzas. Más de 90.000 se beneficiaron con la primera iniciativa y una previsión de 60.000 con esta prórroga. Lo que supone un importante esfuerzo realizado por el presidente Rodríguez Zapatero de más de 63 millones de € en Andalucía para atender a los más perjudicados por la crisis en los momentos en que nos encontramos.

Pero imagino que el PP no habla de esto porque para ellos estas iniciativas son “un despilfarro”. Siempre exigen el recorte del gasto público…, por ellos el Plan E de los 8.000 millones de € no hubiese existido; el Plan de los 5.000 millones tampoco (a pesar de que ningún/a alcalde/sa del PP ha renunciado a ambas inversiones); ni los 17.109 millones de euros que durante el pasado año destinó el ICO a financiar las inversiones y las necesidades de capital circulante de las empresas, o los 1.358 millones  concedidos a trabajadores autónomos ni mucho menos los 864  millones a ciudadanos, en definitiva 1.818 millones de euros a empresas, autónomos y ciudadanos andaluces; como tampoco el Plan 2000 para el sector del automóvil, ni por supuesto el nuevo programa de protección por desempleo que afectará en toda España a más de 500.000 personas y que supondrá un gasto de más de 200 millones de €.

Para el PP, todo el gasto público, todo lo que vaya destinado a proteger a las personas que lo están pasando mal es despilfarrar, malgastar. Pero en realidad utilizan estos calificativos por que no se atreven a decir que ellos nunca harían un gasto social de tal magnitud para salvaguardar a las personas más débiles.

Las palabras, “persona”; “débil” y “derechos sociales” no existen en su ideario político. Ellos, en momentos de crisis como los actuales, sólo buscan la fractura social,  es decir que la distancia entre los ricos  y los pobres sea aún mayor. El PP mantiene una ideología que defiende el neoliberalismo económico, como dice Chaves de la derecha, derecha, derecha, consistente en reducir la prestación de servicios a quiénes menos tienen (porque ellos no necesitan de los servicios sociales), y además abogan por una bajada de impuestos que impida prestar ayuda a “todos” los que lo necesitan, que tal y como he detallado anteriormente  sí lo está haciendo el Gobierno de España y el de la Junta de Andalucía.

Para el ideario de derechas…derechas, en momentos de crisis sólo deben subsistir los más fuertes…, para el resto la “peineta de Aznar”…

Los que tenemos otra forma de pensar estamos convencidos que la situación actual exige esfuerzos, principalmente con los más débiles para que soporten menor carga. Por que debemos salir de esta dramática situación sin  dejar a nadie en la cuneta y mucho menos a quienes más duramente están siendo castigados por la crisis”.

Por eso, ahora más que nunca, hay que confiar en idearios para los que las necesidades de los más débiles constituyen la prioridad de un proyecto político que, como el socialista, tiene valores y principios y para el que, sin lugar a dudas, las personas son lo primero”.

EL PP DE ESPALDAS AL CIUDADANO

Es lamentable para un país y para una región, que el primer partido de la oposición esté utilizando como estrategia, no sólo la confrontación política, sino además el NO por sistema. Y ésa es una práctica que no nos viene nada bien, menos en una situación de crisis. Porque cuando se dice NO a todo y se razona con propuestas serias y coherentes, entonces estaría justificada dicha actitud, pero cuando el NO tampoco va acompañado de iniciativas, entonces ya se salen del escenario de la crítica constructiva y entran en una actitud obsesiva de desgastar al gobierno como sea y a costa de lo que sea.

 Y es que desde el PP andaluz, siguiendo la estrategia nacional, se han criticado los Presupuestos Generales del Estado para 2010 en Andalucía que, aún siendo austeros (descienden un 5,8% respecto al 2009) y solidarios, suponen un 61% de incremento (1.600 millones de € más) de lo que destinó para Andalucía el último gobierno del PP en el presupuesto de 2004. Por lo tanto el presidente del PP en Andalucía, Javier Arenas, premeditadamente olvida que, mientras en su etapa como ministro se le adjudicaban a Andalucía 193 euros por habitante, hoy la inversión es de 503 euros.

 Como no podía ser de otra manera, el PP también ha criticado los Presupuestos de la Junta de Andalucía para 2010. Hablan de “endeudamiento y de política tributaria”, pero obvian cuáles son realmente las comunidades autónomas más endeudadas, caso de Madrid. No obstante, tampoco llegan a concretar de dónde sacaría el PP los recursos para mantener la inversión, la protección social y el acceso en igualdad a los servicios del Estado de Bienestar, que sí garantizan las cuentas avaladas por el presidente Griñán.

 O el uso absurdo y demagógico que están haciendo con el pago de la “deuda histórica”. Precisamente esa misma deuda que, el día 28 de julio de 1997, el Ministro de Administraciones Públicas, Mariano Rajoy, confirmó como saldada con Andalucía, ratificando que  “a partir de entonces el Gobierno iba a dejar de tener cualquier tipo de deuda histórica con las comunidades autónomas y que ese hecho no se volvería a repetir”. Por lo tanto, no creo que sean Javier Arenas ni el PP los más indicados para hablar de estas cuestiones y de cuál sea la fórmula para saldarla, pues ellos la finiquitaron hace mucho tiempo.

 Pero, además, Javier Arenas no tiene ningún pudor en utilizar Andalucía como “laboratorio de pruebas del PP nacional”, pues también ha criticado el hecho de que el PSOE no haya apoyado la propuesta del PP para los autónomos  andaluces. Y es que realmente Arenas ha llevado al Parlamento andaluz una propuesta de Ley que, además de estar fraguada desde la premura y en base a un análisis erróneo de la realidad del autónomo, también solapa disposiciones constitucionales y legales, puesto que la Junta de Andalucía no puede regular ni bonificaciones a la cotización de la Seguridad Social ni temas de política fiscal.

 Es más, si el PP tuviese un mínimo de sensatez, esta propuesta de Ley debiera haberla presentando en comunidades autónomas como Murcia, Madrid, La Rioja o Valencia, gobernadas por el PP, dónde se pierde mayor porcentaje de autónomos que en Andalucía.

 Otra de las “pruebas” que el PP ha realizado en Andalucía ha sido sobre la lucha contra la corrupción, que a decir verdad hace gala no sólo de extemporánea, sino además de extraterritorial, pues un buen sitio para su presentación hubiese sido Madrid o Valencia. En este sentido, todos somos conscientes que no es lo mismo que un político se vea envuelto en una sanción por fallos administrativos a que  lo cojan con las “manos en la masa” enriqueciéndose ilícitamente,  existe una gran diferencia.

 Sin embargo la crítica más exagerada y fuera de contexto que ha realizado recientemente el PP, ha sido contra el VII Acuerdo de Concertación Social en Andalucía, tildándolo de “papel mojado”, arremetiendo por tanto contra UGT, CC.OO, la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) y la Junta de Andalucía, firmantes del mismo. Pero la respuesta se la han dado los propios agentes sociales y económicos reclamándole al primer partido de la oposición que, de una vez por todas, arrime el hombro en la lucha contra la crisis.

 Y es que el PP dedica más tiempo a distraerse con sus propios fuegos artificiales que a ser imaginativo y propositivo ante una coyuntura económica como la actual.

 Esta actitud, pone de manifiesto que nunca, y menos en los grandes temas, podrá haber acuerdos con el PP andaluz. Basta observar cómo ya han anunciado que, con respecto a las dos leyes locales (innovadoras en España), no habrá ningún tipo de consenso. Ni como tampoco apoyarán la Ley de  Economía Sostenible, pero esto no es de extrañar pues la única apuesta del PP cuando gobernó fue la sostenibilidad del ladrillo. Al menos así lo puso de manifiesto Cristóbal Montoro (10-10-2002), que, siendo ministro de Hacienda, invitaba a las familias españolas a que se endeudaran comprando pisos: manifestó «la compra de un piso programa a largo plazo un incremento del nivel de ahorro, y eso es muy bueno».

 Pero claro el PP no previó que esa incitación podía llevar ahora, a muchas familias, a una situación difícil por un excesivo endeudamiento. En fin una irresponsabilidad más de aquellos que hablan de falta de previsión.

Crisis sin antededentes=movilización sin precedentes

Una situación de crisis, sin antecedentes, como la que estamos atravesando; además de conllevar una movilización de recursos sin precedentes, como lo están haciendo la Junta de Andalucía y el gobierno de Zapatero, necesita también de una unidad y de una motivación del partido socialista, sin parangón en su historia. Comparable sólo a los momentos de lucha contra la pérdida de derechos y libertades que suponía el fascismo o al necesario activismo, durante la transición democrática, que llevó finalmente al PSOE a ser el primer partido de este país.

 Esa es a mí entender la estrategia que ha de desarrollar el partido socialista en estos momentos. Una estrategia de cercanía con los ciudadanos que les permita comprobar que los socialistas están  preocupados por ellos.

 Que les permita observar que los problemas de las familias, de las personas desempleadas, de los autónomos, de las pequeñas y medianas empresas; en definitiva de la sociedad cordobesa, andaluza y española, son también los problemas del PSOE  y que los socialistas sufren con ellos.

 Pero la ciudadanía también debe constatar que el partido socialista está poniendo toda la carne en el asador para solventar o paliar estos problemas y que además los gobiernos de Zapatero y  Griñán están transitando la crisis en solitario, sin ninguna ayuda del principal partido de la oposición.

 Cuestión que tampoco es de extrañar, pues siempre he estado convencido  que el PP no iba a meter el hombro. De hecho sólo se están dedicando a meter el dedo en la herida, agitándolo permanentemente para que ésta no cicatrice. Simple y llanamente pretenden que la crisis les de lo que no les dan las urnas. Esa es la verdadera lealtad política del PP con España y con Andalucía, “cero patatero en patriotismo”.

 Y los ciudadanos también quieren ver a un gobierno que actúe coherentemente y que además proyecte coherencia.

 En la calle…, la gente quiere ver que los socialistas tienen bien definida la hoja de ruta contra la crisis.

 La gente quiere creer que el partido socialista va a ser capaz de acabar con la crisis y de encauzar la economía hacia la creación de empleo.

 La gente quiere seguir sintiendo que el partido socialista no va a dejar a nadie tirado en la cuneta.

 La gente quiere seguir viendo que el partido socialista va seguir franqueando esta crisis sin pérdida de derechos sociales ni laborales.

 La gente… lo que quiere es que el PSOE les garantice que esta crisis no se va a llevar por delante los pilares básicos del Estado de bienestar.

 Por eso, ahora es el momento de la política con mayúsculas. Ahora es el momento de que el partido socilista, las comisiones ejecutivas a todos los niveles; los y las representantes del partido en las Instituciones: concejales, alcaldes, diputados provinciales, parlamentarios, diputados, senadores, delegados y delegadas provinciales de la Junta, y todos aquellos cargos públicos designados por el partido, se pongan las pilas y se “conjuren” para tomar “literalmente” la calle.

 Ahora es el momento de hacer política, para quién quiera hacerla, o de abandonarla quién no se sienta cómodo o cómoda, porque hacer política en tiempos buenos es fácil pero en los momentos difíciles es cuando los y las socialistas tienen que dar el “do de pecho”. Y  ahora, es el momento de la política…, pero con toda su carga ideológica, la del socialismo democrático.

 Y los ciudadanos también quieren ver al PSOE como lo que es… un partido unido, un partido centrado únicamente en la lucha contra la crisis y ese es un esfuerzo que le corresponde realizar a toda la familia socialista.

 Por que tampoco se puede perder la perspectiva de las elecciones municipales del 2011, un proceso que está a la vuelta de la esquina y que será, sin lugar a dudas, el primer test que pasaran los socialistas.

 Será el momento en el que los ciudadanos evaluen el trabajo que se ha venido desarrollando durante todo este período convulso, del que estoy convencido habremos salido para entonces, iniciando ya la recuperación del empleo a través de ese gran compromiso, el VII Acuerdo de Concertación Social, que nuestro presidente Griñán acaba de suscribir recientemente con los agentes sociales y económicos de Andalucía y que sin duda será la senda que abra el relanzamiento de nuestra Comunidad autónoma hacia una economía más sostenible y hacia la generación de más empleo y de mayor calidad.

Yo, que he participado en el Comité Provincial que los socialistas han realizado este fin de semana en Córdoba, he podido comprobar en primera persona cómo están trabajando, cómo se están desviviendo los alcaldes, alcaldesas, concejalas y concejales socialistas por los problemas de sus ciudadanos. Sin lugar a dudas, dedicación, trabajo y esfuerzo son  los mejores avales que se pueden presentar a la hora de volver a pedirles su confianza.

EL GOBIERNO VELARÁ PARA QUE EL CRÉDITO LLEGUE A EMPRESAS Y AUTÓNOMOS.

La Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos acordó el pasado día 22 de octubrela creación de la figura del ‘facilitador financiero’, un instrumento con el que se dota al Instituto de Crédito Oficial (ICO) para ayudar a autónomos y pequeñas y medianas empresas a acceder a la financiación de las entidades de crédito, según anunció la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado.

 El Ejecutivo pretende con esta medida, que tendrá un coste inicial de 10 millones de euros, atender las dificultades de acceso a la financiación que están teniendo proyectos empresariales “viables, rentables y solventes”, al verse afectados por las especiales circunstancias del mercado financiero.

Este nuevo instrumento, que comenzará a funcionar antes de final de año y que se prolongará hasta 2011 -aunque Salgado adelantó que si funciona se podría prolongar aún más-, se encargará de canalizar las solicitudes de crédito de las pymes y autónomos por importe máximo de 2 millones de euros que realicen a las entidades financieras y que hayan sido rechazadas en primera instancia. Según Salgado, se estima que inicialmente se gestionarán unas 200.000 peticiones a través de esta nueva figura.

Las funciones principales del nuevo instrumento serán, por un lado, mejorar la comunicación entre la empresa y el sector financiero y, por otro, asesorar a la empresa en el proceso de tramitación del crédito, así como revisar los expedientes de crédito denegados.

Salgado explicó que los interesados en acceder a los servicios del facilitador financiero podrán hacerlo electrónicamente o por teléfono, entrando en su página web o llamando al call-center. Para ello, tendrán que cumplimentar los datos de un formulario que permitirá valorar si la solicitud se ajusta a los requisitos establecidos y si el proyecto presentado es viable, en cuyo caso será admitida a trámite y deberá aportar los documentos que acrediten su situación.

El facilitador financiero sólo trabajará con aquellas entidades que hayan suscrito un convenio de colaboración con el ICO. En caso de que la entidad que rechazó financiar la operación no tenga firmado dicho convenio, se requerirá al cliente la elección de otra entidad que sí lo tenga. De esta forma, el facilitador mediará con la entidad financiera estudiando la posibilidad de encajar la solicitud en alguna de las líneas abiertas por el ICO para facilitar liquidez a las empresas y trasladará al cliente la respuesta final de la misma.

Para hacer frente a estas nuevas tareas, el ICO dispondrá de una mayor infraestructura mediante la creación de una aplicación informática y un call-center que canalizarán las solicitudes, así como de una central de análisis de riesgo donde se estudiará cada caso.

Red territorial

Además, el ICO pondrá a disposición de pymes y autónomos una red territorial de asesores financieros que analizarán la solicitud de crédito, asesorarán a los demandantes sobre su expediente e intermediarán entre éstos y las entidades financieras para que revisen o recanalicen el caso. Estos asesores se ubicarán físicamente en las instalaciones colaboradoras en todo el país, como la ventanilla única de las Cámaras de Comercio.

Salgado indicó que el nuevo instrumento no supondrá, en ningún caso, una manera de dar dinero público a la banca, sino que se trata de ofrecer un servicio gratuito de asesoramiento para pymes y autónomos.

Aunque admitió que este servicio de asesoramiento no garantizará la concesión del crédito, sí se mostró partidaria de incrementar las garantías que actualmente asume el ICO en las distintas líneas de crédito siempre que las entidades financieras hagan uso de este nuevo instrumento. Según Salgado, bancos y cajas ya conocen esta iniciativa y consideran que se trata de una buena medida.

Presupuestos Generales 2010: sociales, solidarios y de contención del gasto.

El Consejo de Ministros aprobó ayer los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2010, con un déficit del 5,4% para la Administración Central, tres décimas menos que el previsto anteriormente y un recorte del gasto del 3,9%, lo que supone, según el Gobierno, un esfuerzo de contención de gasto “sin precedentes” en todas las partidas no prioritarias.

Elena Salgado, recordó que los Presupuestos se enmarcan en un contexto de crisis, por lo que son “austeros”, comprometidos con el cambio de modelo y con un “marcado” carácter solidario.

También la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, consideró que el Presupuesto de 2010 incidirá en la recuperación del empleo al garantizar el gasto social y la protección a los ciudadanos que más han sufrido los efectos de la crisis económica.

En este sentido, el gobierno recordó que la mayor parte del ajuste en el empleo ya se ha hecho, pero que la tasa de paro se situará en el 17,9% este año, en el 18,9% en 2010 y en el 18,4% en 2011 y espera que la medida no supere el 19%”, pero al ser una media, es posible que la tasa supere esta cifra en algún momento del próximo año.

Para el gobierno, los Presupuestos comienzan el camino del reequilibrio de las cuentas públicas, aunque siempre en el marco de la condición de no retirar los estímulos económicos y fiscales hasta que la recuperación se “consolide”, tal y como acordó recientemente el G-20 y como ya había puesto de manifiesto el Ecofín.

LOS INGRESOS CRECERAN UN 21%.

Según las cifras, los ingresos del Estado, después de la cesión a los entes territoriales, alcanzarán los 121.626 millones de euros el próximo año, un 21,2% más que la previsión de liquidación de 2009, mientras que los gastos se situarán en 185.249 millones de euros, un 3,9% menos.

La subida fiscal supondría más ingresos para las administraciones territoriales (unos 2.810 millones), que tienen que figurar en los Presupuestos, lo que ha hecho que el Gobierno incremente el límite de gasto no financiero en esa misma cantidad para no detraer de forma adicional el gasto de los ministerios.

Según el gobierno, algunas medidas puestas en marcha en 2009 se compensarán, en parte, en 2010, mientras que la crisis irá reduciendo sus efectos, lo que permitirá que la recaudación de los diferentes impuestos empiece a recuperarse el año que viene, excepto el IVA, que seguirá a la baja por la pérdida de beneficios de las empresas.

PARTIDAS DE GASTO.

Salgado explicó que la caída del 3,9% hay que compararla con el gasto finalmente ejecutado en 2009, que se elevó en 16.898 millones debido a las medidas fiscales y a las partidas adicionales destinadas a la protección social, sobre todo a los desempleados para paliar los efectos de la crisis.

En concreto, adelantó que el gasto de personal crecerá un 2,7% en 2010 debido al incremento retributivo de 0,3% para las administraciones públicas, al 0,3% destinado a financiar los planes de pensiones de los empleados públicos, a la congelación de las retribuciones de los altos cargos y a la reducción de la oferta de empleo público.

Este incremento se destinará, fundamentalmente, a los ministerios de Justicia e Interior y no se deberá tanto a incrementos retributivos como a una mayor dotación de personal para cumplir con el Plan de modernización de la Justicia.

Los gastos corrientes, por su parte, aumentarán “muy ligeramente” y sólo por el efecto de la Presidencia española de la UE –que se celebrará en el primer semestre de 2010–, ya que el resto serán muy similares a 2009. Las transferencias corrientes, que suponen el 55% del total de gasto no financiero, caerán un 7,3% por los esfuerzos de austeridad no ligados al gasto social ni a los compromisos del nuevo sistema de financiación autonómica.

Las inversiones también descenderán, aunque serán asumidas por entes que no forman parte del presupuesto consolidado y que tienen capacidad de endeudamiento, lo que permitirá que las inversiones productivas se lleven a cabo, igual que las de I+D.

EL 51,6% A GASTO SOCIAL.

Con todo, el 51,6% del gasto se destinará a gasto social, el 21% a trasferencias a otras administraciones, el 6,3% a I+D e infraestructuras, el 6,6% al pago de los intereses de la deuda, el 6,2% a la financiación de servicios públicos básicos y el 8,3% restante a otras actuaciones económicas.

El Gobierno afirmó que estará “muy vigilante” en este sentido y que todos los ministerios han puesto de manifiesto su compromiso y disposición para ser austeros. “Siendo los Presupuestos más duros, también seguramente han sido los más fáciles para la ministra de Economía, gracias a la absoluta solidaridad que he encontrado en todos los ministros”, aseveró.

Por otro lado, desde el Gobierno se ha pedido que, con estas cifras, aquellos que reclaman mayores reducciones de gasto expliquen dónde las harían, ya que el gasto cae en todas las partidas que no son prioritarias.

Salgado aseguró que los Presupuestos se sustentan en el cuadro macroeconómico elaborado en el mes de junio por el Ejecutivo, que contempla una caída interanual del PIB del 3,6% para 2009 y del 0,3% para 2010. A su parecer, el Gobierno sigue estando de acuerdo con estas previsiones, tal y como indican los últimos datos conocidos.

SIN REVISAR LAS PREVISIONES.

“Creemos que podemos mantener esta previsión con los datos que tenemos”, aseguró Salgado, tras recordar que estas previsiones también incorporan una previsión de deuda del Estado de 41,7 puntos sobre el PIB en 2009 y de 49,1 puntos en 2010.

Así, para el conjunto de las administraciones, la deuda será de 53,4 puntos sobre el PIB este año y del 62,5 puntos el año que viene, aunque, según la ministra, el peso de la deuda en España en relación con el PIB será “considerablemente inferior” a otros países del entorno, cerca de 20 puntos menos.

A su juicio, con todos estos datos, el Gobierno podrá cumplir con su objetivo de mantener la protección social y la consolidación de algunas partidas como la atención a la Dependencia, así como mantener la inversión productiva y preparar así al país para el futuro.

El PP y el “perro del hortelano”…

La actitud del PP en la gestión de la crisis económica está siendo “la del perro del hortelano” que como dice el refrán, ni come ni deja comer. Ni aporta soluciones, ni se compromete, ni arrima el hombro, pero tampoco deja que el gobierno haga su trabajo y cualquier medida que anuncia el Ejecutivo es automáticamente machacada públicamente con argumentos absolutamente incongruentes.

Un día critican la escasez de cobertura a los desempleados y dicen que el incremento del nivel de protección por desempleo no cubre las necesidades de las personas paradas (por cierto ellos no han propuesto nunca nada en ese sentido…) y al día siguiente les parece una barbaridad que el presidente hable de subida temporal y coyuntural de impuestos. Pero dos días  antes abogaban por recortar el gasto público… eso sí, sin decir de qué políticas sociales había que recortar gastos.

Evidentemente el PP sabe que el gobierno no tiene una máquina de fabricar euros y que todo el dinero sale de los impuestos que se cobran a los ciudadanos, por tanto es imposible pedir más protección para las personas desempleadas, más coberturas para los autónomos, más ayudas para el sector del automóvil, más inversión para infraestructuras, más obra pública para amortiguar el fiasco de la construcción, más y más y más  gastos e inversiones que realmente son necesarias, sin que ello lleve aparejado un esfuerzo de aportaciones por parte de aquellos que siguen ganando más dinero…

Eso se llama corresponsabilidad en momentos difíciles… que es lo que nunca va a practicar el PP, y eso significa que todos hemos de apretarnos el cinturón, pero especialmente los que más ganan o esos que nunca han dejado de ganar. Porque da la impresión que sólo el gobierno debe realizar esfuerzos, pero a veces se retuercen tanto los argumentos políticos que no apreciamos que cuando se le piden esfuerzos al gobierno realmente se los estamos endosando a los ciudadanos.

Por tanto, para gestionar la dificil situación económica en la que nos han metido ciertas políticas conservadoras, que no creen en el control, en la solidaridad y mucho menos en la redistribución de la riqueza, es necesario un justo equilibro en los impuestos para que entre todos los que estén menos castigados por la crisis contribuyan a ayudar   a los ciudadanos, a los desempleados, a los autónomos y a las pequeñas empresas que lo están pasando mal. 

O salimos todos juntos o no salimos… y el PP lamentablemente no hace nada más que frotarse las manos contando personas paradas o recitando los datos del producto interior bruto. Una absoluta irresponsabilidad que los ciudadanos tendrán en cuenta, pues les pasará como “la fábula de la cigarra y la hormiga” porque todos sabemos quienes son los que llevan todo el verano cantando…, mejor dicho… todo un año del “folclore dialéctico”.