Las dos Casas del Agua y el Lago subterráneo de las Tendillas

Hace unos meses escribí lo siguiente:

“En los subterráneos de una casa de la calle Juan de Mena se encuentra el pequeño estanque que veis en la foto.

Se ha especulado mucho sobre si el agua proviene del lago subterráneo que dicen hay bajo Las Tendillas o, por el contrario, está relacionada con el venero de Santo Domingo de Silos que nace en la Iglesia del Salvador, que está justo al lado.

Leyendo el libro “Las aguas de Córdoba” de José López Amo (lo escribió en el siglo XIX), encontré lo siguiente:

“Sale del expresado depósito principal (situado en el muro de la Sta. Iglesia Catedral) otro ramo de cañería que va a un arca que está en la Iglesia en la sala llamada de Diezmos, donde se hallan dos calderas, la una, o sea la alta recibe el agua del depósito, y la baja se surte de la procedente de la casa llamada del agua. En esta hay un estanque que era deposito cuando todo el agua venía por atarjea y permanece viniendo un venero que nace en el llano de la Victoria, que en su día no se pudo encañar y a cuyo caudal se le agrega el agua que no puede conducir la cañería, viniendo por la atarjea antigua a la expresada casa del agua y la que sobra cuando abunda va al río. Estas aguas se reúnen en una nueva cañería, desde el egido de la Victoria en el año de 1741.”

O sea que el “pequeño lago” que hay en la Casa del Agua es en realidad un estanque que era en su momento deposito, que se nutre por atarjea (conducción de agua antigua) de las aguas de un venero que procede del llano de la Victoria y que, a su vez, nutre a un deposito en la Catedral.

Esto coincide con lo que en su momento contó un dueño de la casa, que dice que se metieron en el sumidero que hay en el estanque y que salieron a una galería que se dirigía como hacia las Tendillas, cuestión que es coherente con que el agua provenga de la Victoria.”

Sin embargo, hace unos pocos días el bloguero cordobés “Puerta de Osario” (http://puertadeosario.blogspot.com/) nos indicó lo siguiente:

“La Casa del Agua no es ESA Casa del Agua. Se refiere a otra que hubo frente a la Catedral. De “Paseos por Córdoba”: “Entre éstas lo fue el deán don Juan Fernández de Córdoba, tan libertino en su juventud como piadoso después. Este señor […] dedicó una casa de su propiedad, conocida por la del Agua, frente a la Catedral, y estableció la Casa de Expósitos”. Allí llegaba el agua de la Victoria, el agua de la Fábrica de la Catedral. Nada que ver con lo que haya o deje de haber en las Tendillas.”

Así que que mi teoría se viene abajo, y la Casa del Agua de la calle Juan de Mena, que algunos identifican como una supuesta entrada al supuesto Lago de las Tendillas, parece más bien relacionada con el venero de Santo Domingo de Silos que nace justo al lado. O también puede que no…………

La Casa del Agua o el lago subterraneo de las Tendillas.

En los subterráneos de una casa de la calle Juan de Mena se encuentra el pequeño estanque que veis en la foto.

Se ha especulado mucho sobre si el agua proviene del lago subterráneo que dicen hay bajo Las Tendillas o, por el contrario, está relacionada con el venero de Santo Domingo de Silos que nace en la Iglesia del Salvador, que está justo al lado.

Leyendo el libro “Las aguas de Córdoba” de José López Amo (lo escribió en el siglo XIX), encontre lo siguiente:

“Sale del expresado depósito principal (situado en el muro de la Sta. Iglesia Catedral) otro ramo de cañería que va a un arca que está en la Iglesia en la sala llamada de Diezmos, donde se hallan dos calderas, la una, o sea la alta recibe el agua del depósito, y la baja se surte de la procedente de la casa llamada del agua. En esta hay un estanque que era deposito cuando todo el agua venía por atarjea y permanece viniendo un venero que nace en el llano de la Victoria, que en su día no se pudo encañar y a cuyo caudal se le agrega el agua que no puede conducir la cañería, viniendo por la atarjea antigua a la expresada casa del agua y la que sobra cuando abunda va al río. Estas aguas se reúnen en una nueva cañería, desde el egido de la Victoria en el año de 1741.”

O sea que el “pequeño lago” que hay en la Casa del Agua es en realidad un estanque que era en su momento deposito, que se nutre por atarjea (conducción de agua antigua) de las aguas de un venero que procede del llano de la Victoria y que, a su vez, nutre a un deposito en la Catedral.

Esto coincide con lo que en su momento contó un dueño de la casa, que dice que se metieron en el sumidero que hay en el estanque y que salieron a una galería que se dirigía como hacia las Tendillas, cuestión que es coherente con que el agua provenga de la Victoria.

El lago de las Tendillas (II)

Después de haber estudiado un poco las características del subsuelo cordobés, tengo que decir que la existencia bajo el centro de nuestra ciudad de un lago tipo cueva de estalactitas y estalagmitas es bastante improbable.

Yo no digo que sea imposible, ya que una parte del material que hay por debajo de Córdoba daría para fracturas y procesos karsticos. Pero los estudios hidrogeológicos realizados hasta el momento no dan pie a este tipo de especulaciones.

En el subsuelo de nuestra ciudad existe un acuífero, tal y como explique en un post anterior. Pero el agua está empapando el terreno, no dentro de grandes oquedades. Habrá corrientes subterráneas, debido a la pendiente del acuífero, e incluso pequeñas “cuevas” o galerías que hayan surgido por causas naturales, pero de ahí a un lago……..

Lo que si es cierto es que  existen túneles construidos por el hombre, inicialmente romanos y árabes, que servían para conducir el agua desde los veneros (manantiales que pueden estar en la superficie o ser subterráneos) hasta las fuentes o puntos de distribución.

Estas galerías estaban, a veces, a “grandes” profundidades (hablamos en el entorno de los 15 metros) y se comunicaban con el exterior a través de unos pozos (llamados lumbreras) que utilizaban los operarios de la época para entrar en ellas y limpiarlas o repararlas.

Dichos túneles siguen en el subsuelo de Córdoba y son, en ciertos tramos, visitables. Un caso es el del venero de Santo Domingo, que tiene su origen bajo la Iglesia de S. Salvador (plaza de la Compañía) y que llevaba el agua a la calle de la Feria.

Su existencia explica mitos populares como el ruido de agua bajo el altar de la Iglesia de la Compañía (es probable que allí haya una antigua lumbrera) o el pequeñisimo lago que existe en las profundidades de la Casa del Agua (sita a la espaldas de la Iglesia de S. Salvador), que seguramente se alimente a través de algún tipo de conducción del mencionado venero.

Yo he hablado con un amigo de Emacsa y me ha confirmado la existencia de estas galerías, pero que de lago nada de nada. Es más, me ha dicho que el acuífero que hay en nuestro subsuelo tampoco es gran cosa. Vamos, que no existen grandes acumulaciones de agua segun las prospecciones de diverso tipo que se han hecho a diferentes profundidades con el objetivo de encontrar reservas para casos de sequía.

En cualquier caso seguiremos investigando.

Acuiferos en el subsuelo de Córdoba

En el subsuelo que está por debajo y rodeando a la ciudad de Córdoba hay dos acuíferos.

El primero del tipo Mioceno de Base, está formado por arenas, areniscas, calcarenitas y calizas del Mioceno, que presentan espesores variables entre 5 y 60 metros.

El segundo del tipo terrazas y aluvial del Guadalquivir, que se encuentra en parte por encima del anterior, esta constituido por un nivel superior limo-arcilloso y por un nivel inferior de arenas y gravas, con un espesor conjunto entre 5 y 20 metros.

Por debajo de estos dos acuíferos hay una capa de calizas y otros materiales del paleozoico. Al sur de ellos encontramos las margas poco permeables que cubren el valle del Guadalquivir.

Un lago en el centro de Córdoba (El Lago de las Tendillas)

<<Se conoce con el nombre de “Casa del Agua” a la ubicada en el número 3 de la calle Juan de Mena.

Miguel Ángel Ortí Belmonte la cita en su obra “Córdoba monumental, artística e histórica”, indicando que ya se la denominaba como tal en tiempos de Góngora, por haber sido utilizada como manantial por los árabes y primeros siglos de la reconquista.

En el patio de esta casa existe una entrada por la que a través de una galería subterránea con cinco tramos de escalera abovedada, de construcción posiblemente romana, se accede a una especie de bodega en la que junto a unas tinajas semienterradas se encuentra un pequeño lago de aguas transparentes, que algunos consideran se trata de un aljibe de origen ibérico o romano mientras otros lo relacionan con el presunto lago de las Tendillas.

Subsiste pues la duda de si este agua nace allí o proviene de otro lugar, aunque muy bien pudiera tratarse del llamado “Venero de Santo Domingo de Silos“.

Este venero tiene su nacimiento bajo la Iglesia del Salvador y Santo Domingo de Silos y posiblemente sea el mismo que alimenta el aljibe de la Casa del Agua

Su caudal se bifurca en dos ramales, dirigiéndose uno hacia San Pablo y otro hacia la calle Maese Luis, donde según menciona Ramírez de Arellano en sus Paseos por Córdoba surtía las fuentes de las calles San Fernando, Almonas (hoy Gutiérrez de los Ríos), Plaza de San Andrés y numerosas casas particulares.

El segundo ramal posee un “arca de agua” en la calle de la Feria que fue descubierta en 1972 durante unos trabajos de pavimentación y bajo la dirección de Don José María Carrere, a la sazón ingeniero jefe de Vías y Obras del Municipio, se construyó desde esta alcubilla una canalización aprovechando en parte las antiguas conducciones de las calles Maese Luis y San Pedro el Real para abastecer a la Fuente del Claustro de San Francisco, vertiéndose el agua sobrante en el Guadalquivir por el muro de contención junto al Molino de Martos.

En 1981 La Voz de Córdoba publicó unos reportajes, firmados por Sebastián Cuevas, donde el periodista recogía varios testimonios, entre ellos los de Manuel Salcines y el académico Manuel Ocaña sobre la existencia de un presunto lago subterráneo bajo la zona de la Plaza de las Tendillas.

Decía Salcines, refiriéndose al manantial subterráneo al que se accede por la Casa del Agua: “estas aguas vienen de un lago que debe haber debajo de Córdoba y que ya por los años veintidos o veintitres fue visto sin que nadie se atreviera a investigar sobre él. Es una cueva de estalactitas y estalagmitas, con un lago de aguas puras, clara y transparentes que vienen desde la Sierra y que nos dan exactamente la situación de la Córdoba ibérica”.

Según Manuel Ocaña, el dueño de la casa les dijo que “…hacía bastante tiempo habían atravesado el tabicón de roca que cierra lo que se puede llamar pozo, y tras sumir bajo el agua se había encontrado una galería que se dirige hacia Las Tendillas“.>>

Fuente: Cordobapedia